HISTORIA       

Arte, naturaleza e historia son tres de los ingrediente que aderezan nuestro camino hacia nuestro pueblo, Puerto de San Vicente, situado estratégicamente cerca de los principales pueblos de la Jara Baja, donde la diversidad paisajística, la variedad geológica y la abundancia vegetal, llenaran de sorpresa a todos los que se acerca a nuestro pueblo. 

Indagar en los orígenes de Puerto de San Vicente es remontarse al Medievo, época en laque la cumbre del puerto que comunicaba el reino de Toledo con Extremadura, vió surgir una ermita dedicada a San Vicente, nacido en Talavera de la Reina y martirizado en Ávila durante la persecución de Diocleciano. Además, por el lugar, transcurría la calzada romana que unía la Emérita Augusta con Toledo: este camino era el utilizado en la época medieval por los peregrinos, cuando el Monasterio de Santa María de Guadalupe fue adquiriendo prestigio, mediado el siglo XVI. Aquel conjunto, formado por el viejo camino ganadero, la vía militar, la ermita y la venta que se construyó cerca de ella, daría lugar a esta población, hoy, enclave escogido por los amantes de las actividades en la naturaleza, ya que el entorno ofrece posibilidades de muy diversa índole para los aficionados al senderismo, a la bicicleta e incluso al ala delta que sabrán disfrutar de esta sierra repleta de castaños, encinas, alcornoques, pinos y de una de las especies mas apreciadas en la zona: las vistas impresionantes sobre La Jara y los valles de los Guadarranques y el punto privilegiado de interés paisajístico, situado en la Sierra de Altamira. Ya dentro de la población, no debemos dejar de visitar el museo de fósiles, ya que la zona, desde Mohedas de la Jara hasta este municipio es rica en estos restos. Y una última sugerencia: es un lugar adecuado para cargar con la miel que allí se recoge, de las más sabrosas de La Jara y con matices en su sabor que nos recordarán los olores descubiertos en nuestra ruta.

Fiestas

22 de enero: San Vicente. 24 de agosto: San Bartolomé