
Km 10.
Tras una larga recta, entre parcelas de regadío, nos
acercamos al Apeadero de Silos.
Este enclave es la puerta de entrada a la finca "El Arco", propiedad que
flanquea las orillas del Tajo en un largo tramo, adentrándonos por primera vez
en una masa boscosa. Un denso bosque mediterráneo, preservado virgen dada su
secular historia como coto de caza, regala la vista y el olfato del viajero.
Liebres, conejos y rapaces nos saldrán al paso desde las copas de las encinas o
desde el mismo camino.
Más difícil nos será ver a los ciervos que pastan en estas dehesas, ya que
prefieren alejarse de las zonas más transitadas.
Descubre
en el km. 10 la Fuente de la Garrapata,
uno de los pocos “oasis” de la ruta que se encuentra en la margen derecha del
camino, escondida tras una higuera. Es importante aprovisionarse de agua en este
punto, pues no encontraremos otra fuente
en todo el recorrido.
En esta finca atravesaremos los dos primeros túneles
del camino. A la salida del segundo, en el km. 13, la gran sorpresa: la vía se
despega del suelo y vuela sobre las aguas del Tajo en un gran viaducto.
El
embalse de Azután
queda a nuestros pies. Una ancha lámina de aguas se encaja entre las abruptas
laderas del cerrado valle.Tras
el viaducto comienza el ascenso hacia Aldeanueva de
Barbarroya. Una sinuosa y suave remontada nos va acercando hacia la
primera estación de la ruta. Mientras, a nuestra derecha, el Tajo se pierde
entre las frondosas quebradas. Aldeanueva (Km. 17) es el primer y último pueblo
que encontraremos junto a la vía. Punto, pues, de aprovisionamiento si vamos
escasos de algo. ¡Ojo: no hay agua en el resto del recorrido!.
Km 25.
El Apeadero de Pilas
(Km. 25), convertido ahora en granja de
perdices, es la antesala de entrada al intrincado paisaje de la pizarra, la jara
y los túneles. Jalonan los 27 Kms. restantes de la Vía Verde hasta 15 túneles
que, sumados a otros 4 grandes viaductos, marcan este tramo a orillas del río
San Vicente. La soledad de nuestro camino tampoco se verá interrumpida al
paso por la Estación de Nava-Fuentes
(Km. 29). Una curiosidad, los pueblos a los que teóricamente daría servicio
distan 6 Kms. (La Nava de Ricomalillo) y 3 Kms. (Fuentes).
Km 35.
El resto del camino no ofrece problemas. La pizarra
se
escapa a veces del denso matorral de jaras, molestando algo en algunos tramos de
la vía. Los jarales cada vez se van haciendo más densos y su olor impregna todo
el ambiente. Llegamos así a la arruinada
Estación de Campillo-Sevilleja (Km. 36), enclave
que marca el último tramo de esta vía. Es en Sevilleja de la Jara donde
se encuentra uno de los principales centros de recuperación del águila imperial
de nuestro país. El Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas cuenta con un
Aula de la Naturaleza que realiza actividades de educación ambiental.
Al
poco, abandonaremos el río junto a las aguas del embalse de San Vicente.
Imponentes muros de contención elevan a la vía sobre el nivel del embalse,
lanzando nuestro camino hacia el mar de jaras que define nuestros últimos
kilómetros. La solitaria presencia, una vez más, del inexplicable (ya que queda
a decena de kilómetros de cualquier lugar habitado)
Apeadero de La Cervilla (Km. 44) es el único accidente de este camino,
enmarcado al nortee por la crestería de los riscos de Gredos. De frente, la cada
vez más cercana Sierra de Altamira, marca el fin de la ruta.
Km. 52.
Balidos de ovejas y gruñidos de cerdos indicarán
que
hemos llegado al fin del camino. La Estación
de Santa Quiteria (Km.52), a 670 m. de
altitud, es hoy una singular granja ganadera. El muelle de carga almacena
toneladas de paja y el edificio de viajeros sirve de lugar de reposo para las
ovejas, mientras que algunas de las viviendas pensadas para ferroviarios acogen
hoy a una nutrida piara de cerdos ibéricos.
Aquí finaliza nuestro recorrido por la Vía Verde de la Jara. No obstante, las obras del ferrocarril si que continuaron hacia las tierras extremeñas. Pero, al poco de entrar en la comarca cacereña de Las Villuercas, el trazado se interrumpe definitivamente, por lo que llegar a Guadalupe por este viejo camino ferroviario será completamente imposible.